martes, 7 de septiembre de 2010

Kirguizistán balancea al borde de colapso financiero


Moscú, 23 de agosto, RIA Novosti. Un déficit público de 700 millones de dólares, el mayor que se ha registrado en la historia de Kirguizistán, hace a esta nación centroasiática balancear al borde de un colapso financiero, escribe hoy Nezavisimaya Gazeta (NG).
El déficit duplica en volumen al que estaba previsto para 2010. "Es resultado de la corrupción, una gestión ineficaz del sistema tributario y de los ingresos aduaneros, más un incremento injustificado de los gastos sociales, en primer término, las pensiones y los sueldos que se cobran en los cuerpos de seguridad", declaró Ravshán Yeyenbékov, subjefe del partido "Ata Meken" ("Patria").
El ex presidente de Kirguizistán, Askar Akáyev, constató que "las autoridades no tienen con qué pagar salarios, pensiones y subsidios sociales", y que Sanidad, Educación y otros sectores de importancia pública no tendrán financiación. "Súmese a ello la necesidad de pagar más de 100 millones de dólares anuales en concepto de intereses de la deuda externa que supera dos mil millones de dólares. De lo contrario, habrá que declarar el default", dijo.
El Gobierno provisional de Kirguizistán, según él, mendiga ayuda extranjera pero el dinero proveniente de Rusia, EEUU y otros donantes "se desvanece como el agua en la arena: todo se va en pensiones y sueldos de cargos públicos".
Diversos organismos internacionales podrían en principio conceder sumas importantes a Kirguizistán pero no se apresuran a hacerlo por temor de que los recursos no lleguen a los destinatarios finales. "El sistema político kirguís no es transparente y no hay manera de garantizar información sobre finanzas otorgadas", manifestó Andrea Schmitz, experto del Instituto alemán de problemas internacionales y de seguridad.
Además de los retos económicos, las autoridades afrontan otro, mucho más grave, el de preservar la integridad de Kirguizistán. El Gobierno provisional no consigue apartar del cargo a Melís Mirzikmátov, alcalde de Osh y partidario del ex presidente Kurmanbek Bakíev. Mirzikmátov se opone a la llegada de un contingente policial de la OSCE a esta ciudad que fue escenario de violentos enfrentamientos étnicos en junio pasado. Expertos locales piensan que "Mirzikmátov se convierte en el kan de Osh".

jueves, 27 de mayo de 2010

La debacle financiera que se viene (expertos predicen colapso histórico)

Expertos coinciden en que la segunda mitad del 2010 será el (re)inicio de la más grande crisis financiera de la historia. El sistema corrupto de raíz no puede aguantar mucho tiempo más.
Después del aviso del 2008 y la crisis hipotecaria estadounidense con sus espectrales instrumentos financieros, parecería que el mundo habría aprendido. Sin embargo, esta oportunidad fue desperdiciada por la insaciable voracidad de la mafia financiera y su rampante colusión con la mayoría de los gobiernos de nuestro planeta. Esto ha hecho que el sistema sólo haya sido parchado en superficie, dejando al Leviatan hambriento en el fondo. ¿Veremos pronto el equivalente del ecocidio del Golfo de México en un sentido financiero? Si bien no es algo deseamos, una serie de expertos predicen que esto es sólo una cuestión de tiempo.
Lo más aterrador es que esta crisis financiera que se viene podría ser el oscuro plan de la elite dentro de la misma mafia financiera entronizada en la cima de la píramide de burbujas. ¿Se forzará la caída del dolár? ¿Estamos viendo el fin del sueño americano? ¿Un nuevo conflicto armado en Medio Oriente? Muchos expertos coinciden en que la segunda mitad del 2010 traerá una serie de acontecimientos que precipitarán la economía a una depresión inusitada. Recordemos que todas las crisis financieras son provocadas principalmente por sobrevaluar bienes de una forma fraudulenta; el mismo sistema financiero es corrupto de raíz, por lo cual podemos estar seguros que se viene una nueva y profunda crisis, la pregunta es ¿cuándo?
Como diría el premio nobel irlandés William Butler Yeats: "Las cosas se desmoronan; el centro ya no puede sostener"...(Things fall apart; the centre cannot hold; Mere anarchy is loosed upon the world, The blood-dimmed tide is loosed).
Aquí algunas de las visiones pesimistas recopiladas por el sitio Morning Liberty (habría que recordar que esta tendencia está sesgada hacia el pesimismo pero en todo caso sirve como preventiva, de algo tarde o temprano inevitable):
Bob Chapman
Por los primero 6 meses del 2010, los estadounidenses vivirán en la irrealidad... el periodo entre julio y octubre es cuando empiezan a tronar los cohetes financieros. La Reserva Federal (FED) actuará unilateralmente para su propia sobrevivencia sin respetar implicaciones políticas (fuente interna a las reuniones de la FED). En el último cuarto del año podríamos ver hasta ley marcial. La cual será más probable en los primero 6 meses del 2011. Los bienes raíces comerciales implosionarán al final del año... El dólar se devaluará al final del 2010.
Gerald Celente
Ataques terroristas y la "Caída del 2010". 40% de devaluación al principio: la más grande depresión, peor que la Gran Depresión.
Neithercorps
Han proyectado que la terecera y parte final del colapso económico empezará en algún momento del 2010. Salvo un milagro financiero, o la disolvencia de la Reserva Federal. El comportamiento de la FED y del Fondo Monetario Internacional parece sugerir que se preparan para un colapso enfocado con un pico en semanas o meses y no años, y la segura caída del dólar.
LEAP 20/20
El pronóstico para el 2010 de un grupo de 25 economistas europeos con un supuesto 90% de efectividad. Anticipan una súbita intensificación de la crisis en la segunda mitad del 2010, provocada por el doble efecto de eventos que fueron temporalmente envíados a la congeladora en la segunda mitad del 2009 y la imposibilidad de mantener los remedios paliativos de los últimos años. Hay una perfecta tormenta económica que se avecina dentro de los mercados financieros globales y una presión inevitable de las tasas de interés en Estados Unidos. La inyección de dinero de costo cero al sistema bancario occidental ha fallado en reinicar la economía. No obstante el dinero de costo cero, el sistema se ha detenido. Lentamente se mueve hacia la siguiente gran ola hacia abajo, que en terminología de Elliot Wave será la Ola del Super Ciclo Tres, o en otras palabras, la Grande, donde todos nos caemos juntos.
Robin Landry
Creo que vamos hacia nuevas alzas en el mercado entre 10780-11241 en los siguientes meses. El periodo más probable para la máxima alza es en Abril y Mayo. La evidencia indica que todavía estamos en un "rally" de mercado optimista a lo que le seguirá un desplome muy grande.
Eric deCarbonnel
No existe precedente para el pánico y el caos que ocurrirá en el 2010. La relación global entre demanda y producción en los alimentos nunca ha estado tan desbalanceada. La crisis de alimento del 2010 reformulará el orden financiero y político del mundo y aquellos que no estén listo sufrirán enormes perdidas.
WALL STREET JOURNAL- (2/2010)
"Estamos viendo el colapso fundamental del sueño americano, un colapso sistemático de nuestra democracia y nuestro capitalimso, un colapso llevado por la ciega e insaciable ambición de Wall Street: gobierno disfuncional, mercados dementes, una economía al borde. Múltiplica eso muchas veces y verás un mundo en descomposición. Ignoralo ahora, y mañana será demasiado tarde".
George Ure
Los mercados a la alza hasta la mitad del verano. Después se desata el caos hasta el fin del año.

domingo, 11 de abril de 2010

Los economistas temen un nuevo colapso financiero global


Hay una certeza generalizada entre los especialistas: La no reactivación plena del consumo y la suba del desempleo (EEUU y Europa ya tocan una tasa récord) complica todas las variables de la (oficialmente anunciada) recuperación económica de las potencias centrales. A esto se agrega una duda extendida: Qué va a pasar con la industria y con los mercados financieros y bursátiles cuando se retiren los fondos de estímulos estatales.
Destacados economistas que se reunieron la semana pasada en Atlanta para la reunión anual de la Asociación Económica Estadounidense coincidieron en que un nuevo episodio (o recaída) de la crisis financiera puede volver a ocurrir en EEUU, según The Wall Street Journal el vocero más influyente del sistema financiero imperial.
Según el conclave, la reacción de los gobiernos de EEUU y la UE incrementó las posibilidades de una recaída al volver al sistema bancario más propenso a una crisis, imponer limitaciones a instituciones como la Reserva Federal y caer en grandes déficits fiscales.
La mayoría de los economistas anticipó un crecimiento moderado de la economía estadounidense en 2010, de casi 3%. La cifra supera el desempeño de los dos años de crisis anteriores, pero eso no es suficiente para reducir el desempleo y el consumo a los niveles previos a la recesión.
En la visión de los especialistas reunidos en Atlanta, los bancos constituyen la preocupación más inmediata.
Al ofrecer enormes paquetes de rescate a bancos comerciales y firmas de valores, señalan varios economistas, los gobiernos les dieron una especie de seguro contra catástrofes y un incentivo para asumir riesgos aún mayores en el futuro.
Pero podrían pasar -según el Journal- años para que las autoridades impongan los controles, como requerimientos de capital más estrictos, que impedirían que los daños se contagien a los contribuyentes y a la economía en general la próxima vez que los bancos se metan en problemas.
Nuestra respuesta nos ha hecho más vulnerables a una crisis mayor“, indicó Tom Sargent, economista de la Universidad de Nueva York. “Es perturbador“.
De acuerdo con los economistas reunidos en Atlanta, la crisis no terminó para los bancos.
El mercado bursátil de EEUU podría enfrentar problemas en 2010 debido a que los billones de dólares en estímulos monetarios y gastos gubernamentales han comenzado a agotarse en la mayor economía del mundo, según los especialistas.
En este escenario es probable que los bancos afronten pérdidas durante muchos años a medida que los embargos hipotecarios se acumulan y el mercado de bienes raíces comercial empeora.
Si el gobierno de EE.UU. pudiera decir [a los bancos] de forma creíble: ‘nunca los volveremos a rescatar, [el sistema bancario] colapsaría”, indicó Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard.
Para acelerar la recuperación de los bancos, Brunnermeier, el economista de Princeton, cree que los gobiernos deberían colocar límites mucho más estrictos sobre los dividendos en efectivo y los pagos de bonificaciones, que agotan el capital que los bancos necesitan para absorber las pérdidas y seguir prestando.
Si los bancos realmente sienten que están asegurados, entonces tenemos una situación peligrosa”, afirmó Robert Hall, de la Universidad de Stanford, el presidente de la asociación reunida en Atlanta. “Los incentivos generarán una posición muy riesgosa. Si ganan se quedan con el dinero y si pierden es problema del gobierno“, aseguró.
La principal historia de 2010 en EEUU podría ser la reacción de la economía cuando el gobierno retire el respirador artificial. El consenso es que el sector privado tomará la batuta, pero los riesgos negativos para la economía a medida que la ayuda federal desaparezca son significativos“, apunta el Journal.
El panorama para el 2010
La percepción generalizada entre los especialistas es que la debilidad de la demanda consumidora en EEUU y en Europa, impulsada por el alto desempleo, el difícil acceso al crédito y el estancamiento (o reducción) de los salarios, es la principal amenaza a la sostenibilidad de una débil recuperación económica.
Lo que se puede percibir claramente es un fuerte contraste entre los anuncios de salida de la recesión por parte de la Reserva Federal y los bancos centrales europeos , y los datos oficiales que siguen mostrando tendencias negativas, o una recuperación débil, que no alcanza -según los especialistas- para una reccuperación plena de la economía en variables claves como el consumo, el crédito y el empleo.
Las paquetes de estímulo y otros programas que han implementado para reactivar sus economías son increíblemente costosos y dejan tras de sí déficit fiscales que reducen y lentifican el crecimiento.
Si mantienen los planes de ayuda a empresas y bancos, en especial los programas de estímulo fiscal, corren el riesgo de impulsar la inflación, y si los retiran demasiado pronto, podrían descarrilar la recuperación, señalan los especialistas.
En diciembre pasado, el Fondo Monetario Internacional pronosticó que los niveles de deuda del Grupo de los 20 países líderes industrializados y en desarrollo promediarán más de 100% del Producto Interno Bruto.
“Si los riesgos de una recaída se materializan y la recuperación flaquea, se necesitarán previsiblemente más medidas para apoyar la demanda por el lado fiscal”, explicó el FMI en su informe.
Mediante los estímulos estatales asignados al “rescate financiero“, Wall Street y las bolsas mundiales reciclaron una nueva “burbuja” especulativa, no ya con dinero proveniente del sector privado, sino con fondos públicos (de los impuestos pagados por toda la sociedad) puestos compulsivamente al servicio de un nuevo ciclo de rentabilidad capitalista al margen de una ascendente crisis de la economía real que marcha por vía paralela.
La “fiesta” especulativa con la que Wall Street y las bolsas mundiales cerraron el año contrasta con la situación de postración que padece la economía estructural de EEUU y las potencias centrales que no consiguen despegar con lo que los especialistas llaman un “principio de crecimiento débil” que no alcanza para la reactivación del empleo y el consumo.
Pero fiesta especulativa de Wall Street y las bolsas choca con la siguiente ecuación que se observa en la economía real de EEUU y las potencias centrales:
A) El déficit fiscal (caída de la recaudación) impide la reactivación del gasto social por parte del Estado, B) la contracción del crédito (destinado a la producción) impide la reactivación del consumo, y D) el desempleo (despidos masivos por falta de ventas) produce el resultante conflictivo social de la no reactivación plena (pese a un crecimiento débil) de la economía.
El déficit presupuestario de EEUU alcanzó la cifra récord de US$1,4 billones, según informó la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO, por sus siglas en inglés).
Esto significa que el saldo en rojo de la administración pública estadounidense se triplicó con respecto al año anterior.
El déficit equivale así al 9,9% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, una cifra que no se ha registrado desde 1945, según indica la CBO en su análisis mensual sobre el presupuesto.
Como su consecuencia más inmediata, tanto EEUU como los países centrales (donde se observa el mismo fenómeno) debieron endeudarse para solventar esos recursos con déficits en rojo que subieron por encima del 12 por ciento del Producto Bruto Interno.
Simultáneamente, la economía real del Imperio y de las potencias centrales continúan colapsando en todas sus variables, y una crisis social (con desempleo y pobreza creciente) asoma de la mano de los despidos y ajustes económicos masivos en Europa y EEUU.
En el 2010, la crisis social (consecuencia de la caída del consumo, los ajustes y los despidos laborales) ya se perfila como un emergente inmediato de la crisis recesiva- laboral que detonó escalonadamente como consecuencia de la crisis financiera que se extendió desde EEUU hacia Europa.
Las señales son claras: La crisis financiera que devino en recesión primero, amenaza con convertirse (por el efecto combinado de la desocupación y del recorte del gasto público) en un colapso social de difícil pronóstico en EEUU y en la principales naciones de euro afectadas por la misma pandemia de desocupación y agravamiento de la pobreza entre los sectores más vulnerables.
Según sugiere en Nóbel de Economía Paul Krugman, son los grandes bancos beneficiados por los rescates los que lanzan pronósticos y versiones de “extremo optimismo” sobre una recuperación de la economía que la mayoría de los especialistas no avizoran que esté ocurriendo.
Esta falsa percepción -señala- se extiende a Obama y a su equipo económico que mantienen vínculos demasiado estrechos con Wall Street. “Obama no estaría viendo lo obvio; es decir, no entiende por dónde pasa la realidad y eso es demasiado grave”, apunta Krugman.
Joseph Stiglitz, por su lado, afirma que la crisis global no ha concluido: no ha finalizado la expulsión de mano de obra, el consumo sigue siendo débil (y se mantendría así por un buen tiempo), y si se mantiene el desempleo por encima de la tasa del 10 por ciento, habrá mayor morosidad. No se le ha puesto fin a la montaña de las deudas de las familias. Las causas que llevaron a la burbuja creada en los últimos años están presentes, resume el Nóbel de Economía.
La mayoría de los analistas (entre ellos Krugman y Stiglitz) coinciden en que un retiro de los billonarios subsidios estatales a las macro empresas y gigantes bancarios (que impulsan el actual récord del Dow Jones) va a producir una recaída de la crisis financiera.
Y una posible recaída de la crisis financiera en EEUU, a su vez, no solo terminaría con el ascenso bursátil sino que además llevaría a los capitales especulativos internacionales a refugiarse nuevamente en el dólar y en los activos del Tesoro estadounidense, retroalimentado la “iliquidez” y agravando la crisis del crédito orientado a la producción y el consumo.
En suma, un círculo vicioso, que además de terminar nuevamente con la fiesta especulativa en Wall Street, podría arrastrar a la primera economía imperial (la locomotora de la economía global) a una recaída de la crisis económica con efectos letales de arrastre sobre el resto de las potencias centrales, emergentes y subdesarrolladas.

sábado, 13 de marzo de 2010

Los economistas temen un nuevo colapso financiero global

Hay una certeza generalizada entre los especialistas: La no reactivación plena del consumo y la suba del desempleo (EEUU y Europa ya tocan una tasa récord) complica todas las variables de la (oficialmente anunciada) recuperación económica de las potencias centrales. A esto se agrega una duda extendida: Qué va a pasar con la industria y con los mercados financieros y bursátiles cuando se retiren los fondos de estímulos estatales.

Destacados economistas que se reunieron la semana pasada en Atlanta para la reunión anual de la Asociación Económica Estadounidense coincidieron en que un nuevo episodio (o recaída) de la crisis financiera puede volver a ocurrir en EEUU, según The Wall Street Journal el vocero más influyente del sistema financiero imperial.

Según el conclave, la reacción de los gobiernos de EEUU y la UE incrementó las posibilidades de una recaída al volver al sistema bancario más propenso a una crisis, imponer limitaciones a instituciones como la Reserva Federal y caer en grandes déficits fiscales.

La mayoría de los economistas anticipó un crecimiento moderado de la economía estadounidense en 2010, de casi 3%. La cifra supera el desempeño de los dos años de crisis anteriores, pero eso no es suficiente para reducir el desempleo y el consumo a los niveles previos a la recesión.

En la visión de los especialistas reunidos en Atlanta, los bancos constituyen la preocupación más inmediata.

Al ofrecer enormes paquetes de rescate a bancos comerciales y firmas de valores, señalan varios economistas, los gobiernos les dieron una especie de seguro contra catástrofes y un incentivo para asumir riesgos aún mayores en el futuro.

Pero podrían pasar -según el Journal- años para que las autoridades impongan los controles, como requerimientos de capital más estrictos, que impedirían que los daños se contagien a los contribuyentes y a la economía en general la próxima vez que los bancos se metan en problemas.

"Nuestra respuesta nos ha hecho más vulnerables a una crisis mayor", indicó Tom Sargent, economista de la Universidad de Nueva York. "Es perturbador".

De acuerdo con los economistas reunidos en Atlanta, la crisis no terminó para los bancos.

El mercado bursátil de EEUU podría enfrentar problemas en 2010 debido a que los billones de dólares en estímulos monetarios y gastos gubernamentales han comenzado a agotarse en la mayor economía del mundo, según los especialistas.

En este escenario es probable que los bancos afronten pérdidas durante muchos años a medida que los embargos hipotecarios se acumulan y el mercado de bienes raíces comercial empeora.

"Si el gobierno de EE.UU. pudiera decir [a los bancos] de forma creíble: 'nunca los volveremos a rescatar, [el sistema bancario] colapsaría", indicó Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard.

Para acelerar la recuperación de los bancos, Brunnermeier, el economista de Princeton, cree que los gobiernos deberían colocar límites mucho más estrictos sobre los dividendos en efectivo y los pagos de bonificaciones, que agotan el capital que los bancos necesitan para absorber las pérdidas y seguir prestando.

"Si los bancos realmente sienten que están asegurados, entonces tenemos una situación peligrosa", afirmó Robert Hall, de la Universidad de Stanford, el presidente de la asociación reunida en Atlanta. "Los incentivos generarán una posición muy riesgosa. Si ganan se quedan con el dinero y si pierden es problema del gobierno", aseguró.

"La principal historia de 2010 en EEUU podría ser la reacción de la economía cuando el gobierno retire el respirador artificial. El consenso es que el sector privado tomará la batuta, pero los riesgos negativos para la economía a medida que la ayuda federal desaparezca son significativos", apunta el Journal.

El panorama para el 2010

La percepción generalizada entre los especialistas es que la debilidad de la demanda consumidora en EEUU y en Europa, impulsada por el alto desempleo, el difícil acceso al crédito y el estancamiento (o reducción) de los salarios, es la principal amenaza a la sostenibilidad de una débil recuperación económica.

Lo que se puede percibir claramente es un fuerte contraste entre los anuncios de salida de la recesión por parte de la Reserva Federal y los bancos centrales europeos , y los datos oficiales que siguen mostrando tendencias negativas, o una recuperación débil, que no alcanza -según los especialistas- para una reccuperación plena de la economía en variables claves como el consumo, el crédito y el empleo.

Las paquetes de estímulo y otros programas que han implementado para reactivar sus economías son increíblemente costosos y dejan tras de sí déficit fiscales que reducen y lentifican el crecimiento.

Si mantienen los planes de ayuda a empresas y bancos, en especial los programas de estímulo fiscal, corren el riesgo de impulsar la inflación, y si los retiran demasiado pronto, podrían descarrilar la recuperación, señalan los especialistas.

En diciembre pasado, el Fondo Monetario Internacional pronosticó que los niveles de deuda del Grupo de los 20 países líderes industrializados y en desarrollo promediarán más de 100% del Producto Interno Bruto.

"Si los riesgos de una recaída se materializan y la recuperación flaquea, se necesitarán previsiblemente más medidas para apoyar la demanda por el lado fiscal", explicó el FMI en su informe.

Mediante los estímulos estatales asignados al "rescate financiero", Wall Street y las bolsas mundiales reciclaron una nueva "burbuja" especulativa, no ya con dinero proveniente del sector privado, sino con fondos públicos (de los impuestos pagados por toda la sociedad) puestos compulsivamente al servicio de un nuevo ciclo de rentabilidad capitalista al margen de una ascendente crisis de la economía real que marcha por vía paralela.

La "fiesta" especulativa con la que Wall Street y las bolsas mundiales cerraron el año contrasta con la situación de postración que padece la economía estructural de EEUU y las potencias centrales que no consiguen despegar con lo que los especialistas llaman un "principio de crecimiento débil" que no alcanza para la reactivación del empleo y el consumo.

Pero fiesta especulativa de Wall Street y las bolsas choca con la siguiente ecuación que se observa en la economía real de EEUU y las potencias centrales::

A) El déficit fiscal (caída de la recaudación) impide la reactivación del gasto social por parte del Estado, B) la contracción del crédito (destinado a la producción) impide la reactivación del consumo, y D) el desempleo (despidos masivos por falta de ventas) produce el resultante conflictivo social de la no reactivación plena (pese a un crecimiento débil) de la economía.

El déficit presupuestario de EEUU alcanzó la cifra récord de US$1,4 billones, según informó la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO, por sus siglas en inglés).

Esto significa que el saldo en rojo de la administración pública estadounidense se triplicó con respecto al año anterior.

El déficit equivale así al 9,9% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, una cifra que no se ha registrado desde 1945, según indica la CBO en su análisis mensual sobre el presupuesto.

Como su consecuencia más inmediata, tanto EEUU como los países centrales (donde se observa el mismo fenómeno) debieron endeudarse para solventar esos recursos con déficits en rojo que subieron por encima del 12 por ciento del Producto Bruto Interno.

Simultáneamente, la economía real del Imperio y de las potencias centrales continúan colapsando en todas sus variables, y una crisis social (con desempleo y pobreza creciente) asoma de la mano de los despidos y ajustes económicos masivos en Europa y EEUU.

En el 2010, la crisis social (consecuencia de la caída del consumo, los ajustes y los despidos laborales) ya se perfila como un emergente inmediato de la crisis recesiva- laboral que detonó escalonadamente como consecuencia de la crisis financiera que se extendió desde EEUU hacia Europa.

Las señales son claras: La crisis financiera que devino en recesión primero, amenaza con convertirse (por el efecto combinado de la desocupación y del recorte del gasto público) en un colapso social de difícil pronóstico en EEUU y en la principales naciones de euro afectadas por la misma pandemia de desocupación y agravamiento de la pobreza entre los sectores más vulnerables. .

Según sugiere en Nóbel de Economía Paul Krugman, son los grandes bancos beneficiados por los rescates los que lanzan pronósticos y versiones de "extremo optimismo" sobre una recuperación de la economía que la mayoría de los especialistas no avizoran que esté ocurriendo.

Esta falsa percepción -señala- se extiende a Obama y a su equipo económico que mantienen vínculos demasiado estrechos con Wall Street. "Obama no estaría viendo lo obvio; es decir, no entiende por dónde pasa la realidad y eso es demasiado grave", apunta Krugman.

Joseph Stiglitz, por su lado, afirma que la crisis global no ha concluido: no ha finalizado la expulsión de mano de obra, el consumo sigue siendo débil (y se mantendría así por un buen tiempo), y si se mantiene el desempleo por encima de la tasa del 10 por ciento, habrá mayor morosidad. No se le ha puesto fin a la montaña de las deudas de las familias. Las causas que llevaron a la burbuja creada en los últimos años están presentes, resume el Nóbel de Economía.

La mayoría de los analistas (entre ellos Krugman y Stiglitz) coinciden en que un retiro de los billonarios subsidios estatales a las macro empresas y gigantes bancarios (que impulsan el actual récord del Dow Jones) va a producir una recaída de la crisis financiera.

Y una posible recaída de la crisis financiera en EEUU, a su vez, no solo terminaría con el ascenso bursátil sino que además llevaría a los capitales especulativos internacionales a refugiarse nuevamente en el dólar y en los activos del Tesoro estadounidense, retroalimentado la "iliquidez" y agravando la crisis del crédito orientado a la producción y el consumo.

En suma, un círculo vicioso, que además de terminar nuevamente con la fiesta especulativa en Wall Street, podría arrastrar a la primera economía imperial (la locomotora de la economía global) a una recaída de la crisis económica con efectos letales de arrastre sobre el resto de las potencias centrales, emergentes y subdesarrolladas.

domingo, 7 de febrero de 2010

Los economistas temen un nuevo colapso financiero global


Hay una certeza generalizada entre los especialistas: La no reactivación plena del consumo y la suba del desempleo (EEUU y Europa ya tocan una tasa récord) complica todas las variables de la (oficialmente anunciada) recuperación económica de las potencias centrales. A esto se agrega una duda extendida: Qué va a pasar con la industria y con los mercados financieros y bursátiles cuando se retiren los fondos de estímulos estatales.

Destacados economistas que se reunieron la semana pasada en Atlanta para la reunión anual de la Asociación Económica Estadounidense coincidieron en que un nuevo episodio (o recaída) de la crisis financiera puede volver a ocurrir en EEUU, según The Wall Street Journal el vocero más influyente del sistema financiero imperial.
Según el conclave, la reacción de los gobiernos de EEUU y la UE  incrementó las posibilidades de una recaída al volver al sistema bancario más propenso a una crisis, imponer limitaciones a instituciones como la Reserva Federal y caer en grandes déficits fiscales.

La mayoría de los economistas anticipó un crecimiento moderado de la economía estadounidense en 2010, de casi 3%. La cifra supera  el desempeño de los dos años de crisis anteriores, pero eso no es suficiente para reducir el desempleo y el consumo a los niveles previos a la recesión.

En la visión de los especialistas reunidos en Atlanta, los bancos constituyen la preocupación más inmediata.

Al ofrecer enormes paquetes de rescate a bancos comerciales y firmas de valores, señalan varios economistas, los gobiernos les dieron una especie de seguro contra catástrofes y un incentivo para asumir riesgos aún mayores en el futuro.

Pero podrían pasar -según el Journal- años para que las autoridades impongan los controles, como requerimientos de capital más estrictos, que impedirían que los daños se contagien a los contribuyentes y a la economía en general la próxima vez que los bancos se metan en problemas.

"Nuestra respuesta nos ha hecho más vulnerables a una crisis mayor", indicó Tom Sargent, economista de la Universidad de Nueva York. "Es perturbador".
De acuerdo con los economistas reunidos en Atlanta, la  crisis no terminó para los bancos.

El mercado bursátil de EEUU podría enfrentar problemas en 2010 debido a que los billones de dólares en estímulos monetarios y gastos gubernamentales han comenzado a agotarse en la mayor economía del mundo, según los especialistas.

En este escenario  es probable que los bancos afronten pérdidas durante muchos años a medida que los embargos hipotecarios se acumulan y el mercado de bienes raíces comercial empeora.
"Si el gobierno de EE.UU. pudiera decir [a los bancos] de forma creíble: 'nunca los volveremos a rescatar, [el sistema bancario] colapsaría", indicó Kenneth Rogoff, de la Universidad de Harvard.

Para acelerar la recuperación de los bancos, Brunnermeier, el economista de Princeton, cree que los gobiernos deberían colocarlímites mucho más estrictos sobre los dividendos en efectivo y los pagos de bonificaciones, que agotan el capital que los bancos necesitan para absorber las pérdidas y seguir prestando.

"Si los bancos realmente sienten que están asegurados, entonces tenemos una situación peligrosa", afirmó Robert Hall, de la Universidad de Stanford, el presidente de la asociación reunida en Atlanta. "Los incentivos generarán una posición muy riesgosa. Si ganan se quedan con el dinero y si pierden es problema del gobierno", aseguró.

"La principal historia de 2010 en EEUU podría ser la reacción de la economía cuando el gobierno retire el respirador artificial. El consenso es que el sector privado tomará la batuta, pero los riesgos negativos para la economía a medida que la ayuda federal desaparezca son significativos", apunta el Journal.

El panorama para el 2010

La percepción generalizada entre los especialistas es que ladebilidad de la demanda consumidora en EEUU y en Europa,  impulsada por el alto desempleo, el difícil acceso al crédito y el estancamiento (o reducción) de los salarios, es la principal amenaza a la sostenibilidad de una débil recuperación económica. 

Lo que se puede percibir claramente es un fuerte contraste entre los anuncios de salida de la recesión por parte de la Reserva Federal y los bancos centrales europeos , y los datos oficiales que siguen mostrando tendencias negativas, o una recuperación débil, que no alcanza -según los especialistas- para una reccuperación plena de la economía en variables claves como el consumo, el crédito y el empleo.

Las paquetes de estímulo y otros programas que han implementado para reactivar sus economías son increíblemente costosos y dejan tras de sí déficit fiscales que reducen y lentifican el crecimiento.
Si mantienen los planes de ayuda a empresas y bancos, en especial los programas de estímulo fiscal, corren el riesgo de impulsar la inflación, y si los retiran demasiado pronto, podrían descarrilar la recuperación, señalan los especialistas.
En diciembre pasado, el  Fondo Monetario Internacional pronosticó que los niveles de deuda del Grupo de los 20 países líderes industrializados y en desarrollo promediarán más de 100% del Producto Interno Bruto.

 "Si los riesgos de una recaída se materializan y la recuperación flaquea, se necesitarán previsiblemente más medidas para apoyar la demanda por el lado fiscal", explicó el FMI en su informe.
Mediante los estímulos estatales asignados al "rescate financiero", Wall Street y las bolsas mundiales reciclaron una nueva "burbuja" especulativa, no ya con dinero  proveniente del sector privado, sino con fondos públicos (de los impuestos pagados por toda la sociedad) puestos compulsivamente al servicio de un nuevo ciclo de rentabilidad capitalista al margen de una ascendente crisis de la economía real que marcha por vía paralela.

La "fiesta" especulativa con la que Wall Street y las bolsas mundiales cerraron el año contrasta con la situación de postración que padece la economía estructural de EEUU y las potencias centrales que no consiguen despegar con lo que los especialistas llaman un "principio de crecimiento débil" que no alcanza para la reactivación del empleo y el consumo.

Pero fiesta especulativa de Wall Street y las bolsas choca con la siguiente ecuación que se observa en la economía real de EEUU y las potencias centrales::

A) El déficit fiscal (caída de la recaudación)  impide la reactivación del gasto social por parte del Estado, B) la contracción del crédito(destinado a la producción) impide la reactivación del consumo, y D) el desempleo (despidos masivos por falta de ventas) produce el resultante conflictivo social de la no reactivación plena (pese a un crecimiento débil) de la economía.

El déficit presupuestario de EEUU alcanzó la cifra  récord de US$1,4 billones, según informó la Oficina de Presupuesto del Congreso estadounidense (CBO, por sus siglas en inglés).

Esto significa que el saldo en rojo de la administración pública estadounidense se triplicó con respecto al año anterior.
El déficit equivale así al 9,9% del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense, una cifra que no se ha registrado desde 1945, según indica la CBO en su análisis mensual sobre el presupuesto.
Como su consecuencia más inmediata, tanto EEUU como los países centrales (donde se observa el mismo fenómeno) debieronendeudarse para solventar esos recursos con déficits en rojo que subieron por encima del 12 por ciento del Producto Bruto Interno.
Simultáneamente, la economía real del Imperio y de las potencias centrales continúan colapsando en todas sus variables, y una crisis social (con desempleo y pobreza creciente) asoma de la mano de los despidos y ajustes económicos masivos en Europa y EEUU.
En el 2010, la crisis social (consecuencia de la caída del consumo, los ajustes y los despidos laborales) ya se perfila como un emergente inmediato de la crisis recesiva- laboral que detonó escalonadamente como consecuencia de la crisis financiera que se extendió desde EEUU hacia Europa.
Las señales son claras: La crisis financiera que devino en recesión primero, amenaza con convertirse  (por el efecto combinado de la desocupación y del recorte del gasto público) en un colapso socialde difícil pronóstico en EEUU y en la principales naciones de euro afectadas por la misma pandemia de desocupación y agravamiento de la pobreza entre los sectores más vulnerables.  .
Según sugiere en Nóbel de Economía Paul Krugman, son los grandes bancos beneficiados por los rescates los que lanzan  pronósticos y versiones de "extremo optimismo" sobre una recuperación de la economía que la mayoría de los especialistas no avizoran que esté ocurriendo.

Esta falsa percepción -señala- se extiende a Obama y a su equipo económico que mantienen vínculos demasiado estrechos con Wall Street. "Obama no estaría viendo lo obvio; es decir, no entiende por dónde pasa la realidad y eso es demasiado grave", apunta Krugman.

Joseph Stiglitz, por su lado, afirma que la crisis global no ha concluido: no ha finalizado la expulsión de mano de obra, el consumo sigue siendo débil (y se mantendría así por un buen tiempo), y si se mantiene el desempleo por encima de la tasa del 10 por ciento, habrá mayor morosidad. No se le ha puesto fin a la montaña de las deudas de las familias. Las causas que llevaron a la burbuja creada en los últimos años están presentes, resume el Nóbel de Economía.

La mayoría  de los analistas (entre ellos Krugman y Stiglitz) coinciden en que un retiro de los billonarios subsidios estatales a las macro empresas y gigantes bancarios (que impulsan el actual récord del Dow Jones) va a producir una recaída de la crisis financiera.  

Y una posible recaída de la crisis financiera en EEUU, a su vez, no solo terminaría con el ascenso bursátil sino que además llevaría a los capitales especulativos internacionales  a refugiarse nuevamente en el dólar y en los activos del Tesoro estadounidense,retroalimentado la "iliquidez" y agravando la crisis del crédito orientado a la producción y el consumo.
En suma, un círculo vicioso, que además de terminar nuevamente con la fiesta especulativa en Wall Street, podría arrastrar a la primera economía imperial (la locomotora de la economía global) a unarecaída de la crisis económica con efectos letales de arrastre sobre el resto de las potencias centrales, emergentes y subdesarrolladas.

domingo, 17 de enero de 2010

El colapso financiero y la década perdida


Decada
Si una imagen vale más que mil palabras, esta gráfica de Financial Times habla por si sola: la caída de los cuatro indicadores más influyentes del mercado durante los últimos dos años, los hundieron a niveles inferiores al que ostentaban al principio de la década. Por eso podemos hablar del colapso financiero y la década perdida.
Y aunque los pulsos bursátiles de los últimos días intentan mostrar que no todo está perdido, la fuerte corrección a la baja de la economía estadounidense informada ayer, pone el trago amargo en este fin de año. El crecimiento del tercer trimestre no fue del 3,5% anunciado previamente, sino de apenas un 2,2%. Un error de proporciones que hace aún más lejana la recuperación, y que puede repercutir de inmediato en las bolsas. Este dato pone aún más en el tapete las Opiniones cruzadas de la Casa Blanca, entre Larry Summers y Christina Romer.

El desplome financiero de la década da cuenta de los excesos de un sistema financiero que operó como un casino, con insostenibles niveles de apalancamiento y solo amparado en el esquema Ponzi, que requiere siempre el ingreso de dinero fresco para funcionar, dado que a la hora que se corta el suministro colapsa. La sorpresa general es que todas las instituciones financieras, libres para autorregularse a sí mismas y disponer de las jugosas ganancias entre sus miembros, debieron ser rescatadas por gobiernos y contribuyentes en estos períodos de vacas flacas, para mantener las apariencias.

La borrachera de Wall Street de la cual habló el aún presidente Bush en julio del año pasado, dos meses antes de la quiebra de Lehman Brothers, terminó no sólo con el mito de la autorregulación de los mercados, sino también con el mito de las expectativas racionales, y el mito de los mercados altamente eficientes. Hermosas teorías de pizarrón, que nada tienen que ver con la realidad.

El daño estructural en que se encuentra la economía mundial (con el mayor desempleo en décadas, quiebras en todos los sectores, gigantescos déficit fiscales) no permite hablar ni de brotes verdes ni de recuperaciones rápidas. El caso de Japón, como lo he señalado desde un principio, con dos décadas de estancamiento, es el escenario futuro más probable. La fragilidad financiera tiene viviendo a los mercados una situación de alta volatilidad, demostrando lo vulnerable que ha quedado el sistema frente a los shocks adversos.

Los brotes verdes no constituyen ninguna estabilidad ni garantía de recuperación. Sólo el desarrollo de planes de supervisión financiera y de estímulo macroeconómico bien calibrados, atentos a los costos, y, sobretodo, con objetivos de mediano plazo, pueden sacarnos del atolladero. Ante cualquier paso en falso nos espera otra década perdida.

martes, 1 de septiembre de 2009

Colapso Financiero, posiblemente mañana




Interesante afirmación de Tom Wolfe, que afirma que los Hedge Fund estan arruinados y que las personas realmente ricas han estado deshaciendo posiciones durante estas ultimas semanas, protegiendose contra el Colapso Financiero que el comenta que se producirá mañana. En lo que desde luego estoy de acuerdo es que la elite financiera probablemente haya anticipado todas estas caidas.

Desde luego Octubre es un mes en el que se han producido algunas de las caidas mas fuertes de la bolsas. La gran depresión comenzo en Octubre de 1929.

Os dejo el articulo de Tom Wolfe El Colapso Financiero se producirá mañana
Os dejo tambien un interesante articulo donde hay un video que os recomiendo no os perdais que analiza el balance de los bancos. Seguro que escuchandolo entendereis mucho mejor porque quiebran estos bancos.



En el dia 16 de Octubre de 2014 se proclamó como Santuario de Aterrizaje para "visitantes de las estrellas" al área denominada La Alpujarra, ubicada en la vertiente sur del macizo montañoso de Sierra Nevada (antiguo monte Solarius) situada en Andalucía oriental en el sur de la península Ibérica.


Esta proclamación es el primer paso para manifestar una realidad consistente en el encuentro e interacción pacífica de los habitantes de esta área con los hermanos-vecinos denominados en general “visitantes de las estrellas”incluyéndose bajo este término diferentes seres o consciencias procedentes de diferentes planetas, estrellas, sistemas, galaxias, dimensiones, tiempos y realidades paralelas.






D E C L A R A C I Ó N


  1. Los visitantes de las estrellas están invitados a entrar en esta realidad lo que incluye mostrarse, sobrevolar y aterrizar en la localización.
  2. Los visitantes de las estrellas están invitados a interaccionar y establecer relaciones personales, y sociales con los habitantes de este área así como con los representantes de instituciones de la zona de acuerdo a principios de igualdad y cooperación.
  3. Los visitantes de las estrellas están invitados a compartir conocimientos, informaciones, tecnologías, etc que pueden ser mostradas, explicadas y desarrolladas para el beneficio, en general, con la vida en este área y desde aquí a todo el planeta.